El problema de América del Sur: la poca diversificación

La diversificación es fundamental. Es una lección que con el paso del tiempo todos vamos aprendiendo. La hambruna de mediados del Siglo XIX en Irlanda (básicamente porque centraba su alimentación en la patata, la cuál escaseo durante años debido a una enfermedad de su flor) o los apagones de luz que está experimentado Venezuela (debido a que depende en casi un 80% de la producción hidroeléctrica y este año ha habido importantes sequías en la región), son dos buenos ejemplos.

El despegue económico del que está disfrutando América del Sur en los últimos años sólo tiene un problema: la poca diversificación de su economía. Básicamente se centra en la exportación de materias primas. Es decir, que su economía sigue anclada en el sector primario, sin procesamiento de las materias primas, frente a otras economías que han avanzado hacia el sector secundario (como China, Vietnam o India recientemente, importando materias primas y fabricando productos baratos con ellos) o al terciario (la era del conocimiento, el sector servicios, el cual abunda aquí en Occidente).

En Brasil se exporta mucho hierro, soja, petróleo, etc., Argentina carne y soja, el litio de Bolivia es la nueva promesa del cono, el petróleo de Venezuela, las bananas y el oro del Perú, y en Chile el cobre es el amo y señor desde hace ya muchos años.

Me centraré en el caso de Chile porque es el que mejor conozco. La minería representó casi el 58% de las exportaciones totales de Chile en 2009, por encima del 54% del 2005. A pesar de los intentos en los últimos año por diversificar las exportaciones hacia el pescado (salmón básicamente), la fruta o el vino, la reciente subida del precio del cobre ha provocado de nuevo la concentración en las exportaciones. Piñera, un business-man puro y duro, quiere aumentar el misero 0,5% sobre el PIB de inversión (nunca digáis gasto por favor) en I+D+i al 1% en 2014. Todavía lejos de valores en torno al 2-2,5% de Europa (en España 1,27%) o el 4% de Japón y Corea del Sur.

¿Cuál es el problema? Que depender fuertemente de un sector hace que dependas mucho de los vaivenes del mercado (por ejemplo, pasaron de representar el 50% del total de las exportaciones en 1980 a representar un 25% en el 2000, en pleno despegue de la era del conocimiento).

Si América del Sur no ha sufrido mucho durante la crisis ha sido gracias al feroz apetito de China. Mientras muchos países de Asia están reduciendo el gap con EEUU en cuanto a renta per cápita, en América del Sur sigue aumentando. La renta per cápita de América del Sur frente a EEUU es del 20%, es decir, sólo ingresan una quinta parte que la media americana.

Apostar por la I+D+i es el camino que debiera tomar no sólo Chile, sino todo el cono. Las materias primas están bien como palanca de crecimiento, pero no como palanca de supervivencia.

Fuentes:

http://www.nytimes.com/2010/09/12/weekinreview/12barrionuevo.html?src=twt&twt=nytimes